Un tutor que no te da la solución: te hace preguntas de una en una, detecta tus errores de razonamiento y te lleva a descubrir la respuesta por ti mismo.
Explica un concepto con tus palabras y recibe una revisión al estilo Feynman: aciertos, lagunas, jerga sin explicar, preguntas de un principiante y un segundo intento guiado.