Convierte una meta (entrada de un piso, viaje, máster) en un plan de ahorro realista: cuota mensual necesaria, prueba de viabilidad, alternativas si no llega y registro de progreso.
Calcula el objetivo de tu fondo de emergencia según tus gastos esenciales y tu estabilidad laboral, con hitos, calendario de ahorro y reglas claras para usarlo y reponerlo.